El hombre en el círculo

Foto de Hombre creado porFreepik

Autor:
Matei Visniec

Lengua original:
rumano

Lengua lectura:
español

Lee:
Marina
Torrecilla


 

La critica teatral ha comparado a Vişniec con Ionescu y al escuchar OMUL DIN CERC (El hombre en el círculo), uno no puede evitar pensar en el aforismo atribuido al inventor del teatro del absurdo, que reza lo siguiente: coge un círculo, acarícialo y se convertirá en un círculo vicioso. El círculo de Visniec, más que vicioso, es perverso. Promete la felicidad, incluso la vida eterna, eso sí, en un estado vegetativo ad infinitum. El circulo es ese lugar donde no hay dolor (recordándonos la liturgia ortodoxa de difuntos encaminados hacia un lugar luminosos donde no hay dolor, ni llanto) solo que Vişniec introduce dos elementos muy propios de este mundo: el hambre y el miedo. El círculo nos aísla de los ruidos de la calle, los pájaros, las olas, es decir, de la vida y eso se nos „vende” como una bendición. Acaba incluso aislándonos de nosotros mismos. Su efecto enajenante es presentado como una gran ventaja en esta feria de nuevos productos para sociedades narcisistas compuestas de muchos círculos, cada uno con una persona dentro, solo una. El relato dramático avanza hacia una realidad distópica que se puede asociar a otras, como la del célebre mediometraje de Antonio Mercero, „La cabina”, o la del cuento de J.G. Ballard, „Having a wonderful time”. „El hombre en el círculo” (Omul din cerc) pertenece al volumen „Teatru descompus sau Omul pubelă” que contiene módulos dramáticos (mónologos o diálogos) abordables con plena libertad por parte de los actores. En „Migraaaanti...”, Visniec vuelve a „vendernos” (en un siniestro salón de novedades) un producto acorde con la crueldad e hipocresía de nuestra sociedad.

Reconstruye la imagen del cuento

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